Mostrando entradas con la etiqueta Kreverk. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kreverk. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de octubre de 2020

The Path to a Text

[Audio version]

It was a curious sequence of events that led me yesterday morning to reading one of the best texts on literature I have ever read. I was teaching an English class early, and having asked my students for a topic to read about, they proposed Donald Trump. I found a rather funny article that we started reading, about how Trump is actually not a politically incorrect president—for being politically incorrect is a personal and witty decision—but rather and plainly a jerk.

Soon I wrote to a friend of mine who I thought would be interested in such a topic, and told her that I had found an article I wanted to read with her in one of our English study sessions. She agreed, and also confessed she hadn't yet done the homework I had assigned to her. "Hasten!," I replied, using a word she didn't know. Instead of translating it or explaining its meaning, I decided to complicate her life by sending her the poem in which I came to know it—Ulalume, by Edgar Allan Poe—and telling her to interpret the meaning from the context.

I really like that poem. Some fragments of it—like «Ah, hasten—Ah, let us no linger / Ah, fly!—let us fly!—for we must»—resound in my memory from time to time, so I decided to finally fulfill the task of memorising it. At first I looked for it on the web, but then remembered that it's easier to memorise from a physical book, because the location of the fragments relative to the pages helps to organise the schema; and while browsing the pages of the bilingual edition of Poe's poetry I have at home, I found an essay on the composition of The Raven that I had blamingly overlooked for years.

The Raven is a perfect poem. I memorised it years ago, and I keep finding wonders to it while recalling its rythm, its images, its gloomy comicality driving to unavoidable melancholy. Forget about memorising Ulalume. That essay had to be gold in a golden case. And it was indeed.

Poeker card

Hereby, then, I recommend anyone into writing, or actually into any kind of creative activity, to read The Philosophy of Composition, by Edgar Allan Poe.

He specifies some technicalities of the metric that might bore a mind not so fond of classical poetry as mine, but that they may skip wihout losing the point at all. The core is, first, in the open declaration that, contrary to what many authors of the time wanted their readers to believe, a good literary work is not as much about inspiration and natural talent than about solving (with discarded drafts and self disappointments) an enigma kindled by an idea that needs its reasons to be found and properly stated; and second, in the step by step construction, from broad to specific, of that masterpiece that is The Raven, as an example of how such enigmas are solved by always keeping in sight the satisfaction of the intended public and the desire of originality.

I will say no more about its contents. Go read it. Enjoy it.

Perhaps a more modern point of view about literature would discard some of those ideas as not pertaining to how poetry (or even prose) is composed nowadays, but I think that's the great thing about points of view: We share them to learn from each other; they're there to help us grow, and accept, and enjoy. I hadn't, for instance, loved Picasso's work as I love it now before recieving this point of view: He had the skill and the talent to draw whatever you asked him for, but he decided to draw his distorted figures because that's how he felt the distorted world he lived in needed to be depicted.

Because Picasso was no jerk. He was politically incorrect.

Poe was a different kind of genius, who looked for distorsions in our minds (or his) and shaped them to amaze. So go read the essay and the poem, and his other poems, and his tales (even his never-resting novel, if you want), and then sleep well, and dream of the path to your sorrows and fears.

jueves, 30 de julio de 2020

Poetas del presente


[Aunque el inicio pareciera indicarlo, este artículo no es sobre el esperanto ni sobre lenguas artificiales, y tampoco sobre poesía, ni poetas; sí es, en parte, sobre los académicos de las organizaciones que regulan las lenguas, solo para compadecerlos. Pero es sobre todo acerca de los verdaderos creadores de las lenguas naturales: la gente. Como es mi costumbre, va una introducción de balbuceos, y va también un poco de poesía. Los impacientes pueden saltar a la sección Armiños, incluso desde el asterisco.]

ROSAS
Rose et Cyrille
Cuando me preguntan por qué aprendí esperanto, no doy respuestas soñadoras sobre la posibilidad de una lengua universal que unirá a los hombres en una hermandad paradisíaca con respeto por la diferencia y pegasos blancos para todos. No. Doy tres razones.

La primera es práctica: los hablantes de esperanto nos damos hospedaje gratuito en todo el mundo a través de una plataforma llamada Pasporta Servo; por ejemplo, en agosto del año pasado se quedó en casa una pareja de franceses que recorren el mundo en bicicleta y nos lo cuentan. Él es Cirilo y ella es Rosa.

La segunda es jactanciosa: he estudiado por encima gramáticas de decenas de lenguas para tener alguna idea de cómo funcionan, y a veces con ello decido si explorar otro tanto; si el esperanto hubiera supuesto un gran esfuerzo, si hubiera notado que era una lengua muy compleja y difícil que implicaría meses de estudio, no le habría visto objeto a aprenderla; pero una revisión rápida de la gramática con ejercicios me dejó hablando fluidamente y leyendo de corrido en cuatro días. Ya en esas, ¿por qué no explorarla un poco más?

La tercera, la principal, es estética:

Ho, kara mia,
jen povra testamento,
jen mia kredo,
espero kaj tormento:
mi kredas pri la
bonvolo de l’ homaro,
ke iam pasos
kruelo kaj amaro,
ke iam venos
la regno de l’ racio;
sed multaj larmoj
necesos antaŭ tio.

Una lengua capaz de producir esta belleza definitivamente vale la pena. Va la traducción, de mi mano:

Este es, cariño,
mi pobre testamento,
que es mi esperanza,
mi credo y mi tormento:
creo que en los hombres
hay buenas voluntades;
que la amargura
se irá con las crueldades;
que la razón
será la reina, pero
un mar de lágrimas
se ha de verter primero.

Se trata de un fragmento de la parte final de La infana raso, un poema largo escrito por William Auld, un poeta maravilloso que sería muy conocido si el esperanto lo fuera. (El primer capítulo lo tengo traducido, y tengo casi listo un artículo sobre ello). También escribió este otro poema tan lindo sobre la poesía, llegado a mí a través de Elisa Etévez, a quien debéis seguir:

     Poetoj de l' paseo, kiuj la lingvon kreis,
     ripozu: via ama laboro ne pereis;
     kvankam la karajn paĝojn jardekoj igas flavaj,
     anokraŭ freŝe floras la versorozoj ravaj.

     Poetoj de la nuno, kiuj la lingvon gardas,
     en kies brustoj ĝia eterna flamo ardas,
     jen via tradicio. Jen la animofratoj,
     kiuj antaŭe paŝis sur viaj karaj padoj.

     Poetoj de l' futuro, feliĉaj heredontoj,
     de hela versrivero jen estas viaj fontoj.
     Kiam adoro venos al via kor' jubili,
     memoru ĉi praulojn. Adoris ankaŭ ili.

Va la traducción, también mía:

     Creadores de la lengua, poetas del pasado,
     reposo: vuestro amado trabajo no ha expirado;
     aunque los años ajen las hojas sin esfuerzos,
     aún florecen frescas las rosas de los versos.

     Guardianes de la lengua, poetas del presente,
     en cuyos pechos vive su eterna llama ardiente,
     la tradición es esta: hermanos en el alma
     que antes anduvieron vuestro sendero en calma.

     Felices herederos, poetas del futuro,
     son vuestras estas fuentes de río claro y puro.
     Cuando el amor alegre los corazones bellos,
     pensad en estos viejos. Amaron también ellos.

El poema tiene mucho más de lo que la traducción indica, por supuesto. Por ejemplo, la palabra adori significa amar, sí, y hacerlo en gran medida, pero es de hecho adorar, alabar como a una divinidad. Jubili no es solo alegrarse, sino alegrarse tanto que se deba manifestar en brincos y alaridos. Y ¿qué son la versorozojlas rosas de los versos? Pues aquellos versos de entre todos que destacan y se hacen memorables. Hay más cosas. Auld se permite allí una licencia literaria que no es cierta ni para el español ibérico de los veintes del siglo XVII: dice que los creadores de la lengua son los poetas.

En otro momento hablaré de lenguas artificiales, las que son creadas por personas específicas para distintos fines: servir como lengua internacional, ambientar un mundo de ficción, pasarse mensajes secretos, estudiar aspectos formales o psicológicos de las lenguas… Eso es para otro día. Hoy las mencionaré solo para dejar clara la diferencia entre estas y las lenguas naturales, y por qué debemos compadecer a los pobres miembros de número de las academias de lengua.

ARMIÑOS
Armiño
Hay animales que están por ahí en el mundo y la gente no conoce, como el armiño, el okapi o la zarigüeya (cómo será que el autocorrector no reconoce al okapi). Ve tú a saber qué los hace menos famosos que el león o el murciégalo, si tampoco es que anden escondiéndose, pero así es. Tomemos uno de esos animales, digamos el armiño, y supongamos que queremos hacer todo un documento acerca de él, pero no disponemos de biólogos especializados, sino de un montón de gente que convive permanentemente con este animal. ¿Qué podemos hacer? No podemos inventarnos cómo debería ser el armiño. Podemos preguntar por él a los que comparten su espacio; podemos observarlo para estudiar cómo se comporta, qué come, cómo reacciona a las amenazas… Podemos (si la sociedad nos lo permite) tomar uno de ellos y desarmarlo (volverlo un desarmiño) para ver de qué tamaño es su estómago, dónde tiene el corazón, qué tan gruesas son sus venas… Y pues ya. Como el armiño es un producto de la naturaleza, no podemos hacer más que observarlo y describir lo que vemos.

Supongamos, por otro lado, que queremos hacer un armiño robótico para que nos ayude a deshacernos de una plaga de ratones que nos asedia. Podemos programar a nuestro robot para que haga justo lo que necesitamos que haga; es un animal artificial. Estudiar a los armiños reales nos ayuda a darle estructura al nuestro.

* Esta es la misma diferencia que hay entre una lengua natural y una lengua artificial. Sabiendo cómo funcionan las lenguas, es posible inventar una con algún propósito, ajustándola según nuestra conveniencia. Pero un individuo, incluso una institución, no puede decidir cómo funciona una lengua natural. Porque es natural, está ahí, para ser observada y descrita.

Eso tiene dos caras: Por un lado, si mucha gente está usando la palabra selfi o inventando conjugaciones de abolir, la Academia tiene que declarar que selfi es una nueva palabra o que abolir ya no es un verbo defectivo. Por otro lado, si queremos que se instaure alguna forma nueva en el idioma, como sustituir la q por k en todos los casos, introducir el término cosiolo o usar la forma todes para abarcar ambos géneros, no podemos pedirle directamente a la Academia que lo haga oficial; tenemos que hacer que la gente lo use hasta que sea tan amplio que la Academia deba oficializarlo. Es decir, todo lo ampliamente usado, aunque nos duela, será oficial, y todo lo que no se use ampliamente, aunque a algunes les duela, no puede ser oficial.

Ahora, ¿quién determina cuándo algo es ampliamente usado? ¿Cuando lo usan quiénes? ¿Cuando lo usan dónde? Un criterio muy clásico y bastante pedante dice que una forma del idioma es aceptada cuando se usa ampliamente entre los hablantes "cultos". Suavicemos un poco la pedantería: esto quiere decir las personas que estudiaron el idioma a fondo y lo usan como herramienta fundamental de su trabajo: escritores, traductores, lingüistas, filólogos...

Esto es bastante complicado: la gente que no ha estudiado la lengua para usarla como herramienta fundamental de su profesión, la que maneja finanzas, la que atiende en el supermercado, la que compone música, es gente muy importante que necesita y usa la lengua tanto como los académicos, o más. Así que también tienen derecho a tomar decisiones sobre cómo funciona. Y con ojos de pedantería, la cosa se vuelve paradójica: ¿cómo vamos a basar la lengua en como la usa la mayoría de la gente, que no la ha estudiado? ¿Y cómo vamos a exigirle a la mayoría que hable como unos pocos que sí la han estudiado?

Recordemos al armiño: él no sabe cómo funciona su organismo, solo vive con lo que tiene. Alguien puede implantarle cuernos, o entrenarlo para que cace ciertas plagas, o incluso alterarlo genéticamente más o menos según su voluntad, pero eso no va a hacer que todos cambien, ni mucho menos la descendencia de la especie. Así mismo funcionan las lenguas naturales: que a mí me dé por usar vosotros en Colombia, o decir lapicero en Bogotá, no va a cambiar el ustedes ni el esfero de mis vecinos; lo que una persona haga no va a cambiar cómo funciona toda la lengua, sea o no experta en su funcionamiento.

MURCIÉGALOS
Hay una anécdota muy reciente y muy bonita sobre el nacimiento de una lengua. En Nicaragua, en 1980, se fundó una escuela pública para niños sordos; inicialmente no tenían forma de comunicarse, y a nadie ―afortunadamente― se le ocurrió inventar una lengua para ellos. En cambio, a medida que se vieron obligados a interactuar entre sí y con los profesores, desarrollaron en vivo su propia lengua de señas. Imaginad el escenario: ver cómo se forman por sí solas las poses semánticas, los bailes morfológicos, las coreografías sintácticas (Ay, ya vengo, voy por un pañuelo; esto es hermoso) En 2009, sin que ningún académico, oyente o sordo, declarara ninguna norma, sino que se limitara a expresar las que se habían formado por sí solas, el idioma fue reconocido como oficial. El texto dice que el Consejo Nacional de Lenguaje de Señas Nicaragüense es una «instancia de definición, promoción, investigación y divulgación del lenguaje de señas Nicaragüense» (Ley 675 de 2009 de la Asamblea Nacional de Nicaragua, artículo 8). ¿Veis que en ningún lado dice construcción o transformación?

El alemán, dicen, lo creó un religioso contestatario traduciendo la Biblia. Ese libro que dice que todas las lenguas fueron creadas al mismo tiempo en un acto de cólera divina contra la ambición de los hombres por alcanzar el cielo. Lutero, claro, no decidió cómo debía ser el alemán; su trabajo y su logro fue plasmar y sistematizar la forma en que usaba el idioma la gente del común.

Eso es lo que hacen las academias de lenguas. Sus miembros de número, los lingüistas, los filólogos, no pueden hacer más que el biólogo de los armiños: investigar la lengua, definir qué es lo básico de su uso, y formular teorías y modelos que describan cómo funciona; puede, claro, propender por que esas teorías se respeten, a través de la educación. Y tienen que estar pendientes de qué barbaridades salen de la gente, de toda la gente, “culta” o no, para volverlas oficiales… Son dignos de compasión.

La RAE no decide cómo se habla. Sí decide, en cierta medida, cómo se escribe, en busca de que nos entendamos sistemáticamente, para facilitar el aprendizaje y la comprensión del idioma. Me disponía a dar cierto ejemplo particular en este párrafo pero me estaba extendiendo tanto en ello que hice un artículo aparte.

Así que la próxima vez que alguien se queje de la palabra murciégalo (que de hecho es etimológicamente más correcta que murciélago), dile que la gente la usa, y la RAE no tiene otra opción. Y si alguien se queja de que no se instaura el tal lenguaje inclusivo, dile que es que no hay suficiente gente que hable como idiota, y la RAE no tiene otra opción.

Su objetivo es dejar claro cómo se usa la lengua, y no solo para archivo histórico, sino con el fin de que mantenga cierta estabilidad, de modo que podamos entendernos entre nosotros ahora, y por los siglos de los siglos amén. Esa labor es también nuestra; aprender bien el idioma y usarlo correctamente en contexto es un acto de responsabilidad social e histórica. Eso no significa, claro, que no podamos tener nuestro propio estilo con la lengua o hacerla nuestra con alteraciones; sino que, como pasa con todo, con la música y la cocina tanto como con la lengua y la política, para modificar las reglas a nuestro criterio hay que conocerlas muy bien. Dormid rico, y soñad con murciégalos filólogos.

lunes, 15 de junio de 2020

Be all his lines remember'd

[Antenoche memoricé el famoso monólogo "To be, or not to be..." de Hamlet. En parte como ejercicio para retenerlo mejor, y en parte porque tal vez pueda brindarle ideas sobre memorización a alguien, publico la secuencia de imágenes y sensaciones que generé para lograrlo. Estoy partiendo de que el lector domina la lengua inglesa, pero esto no es fundamental para entender las ideas. Lo terminé de escribir anoche, pero no lograba dar con un título satisfactorio, hasta que Occam vino al rescate y cortó la solución que, como todas las buenas, es simple y obvia.]

Decidí que para leer drama vale a pena también exponerse a la obra teatral. Por eso leo a Shakespeare escuchando alguna grabación reconocida mientras sigo el texto, con pausas frecuentes para leer anotaciones, entender figuras y detenerme en fragmentos impactantes (que los hay por montones). Ya leí Julius Caesar, y estoy en medio de El Rey León... digo, Hamlet. Antenoche comencé el tercer acto, primera escena, justo donde está el famoso monólogo "To be, or not to be...", y decidí tomar una pausa larga para memorizarlo antes de oírlo. Descontando una pausa de segundo orden que utilicé para comer y jugar en el teléfono (llevo años enganchado con Star Wars: Galaxy of Heroes), habré tardado cerca de hora y media.

En otro artículo hablo de los sistemas de códigos que utilizo para memorizar grandes cantidades de información cruda, como números largos o bases de datos. Esta vez quiero hablar de otros trucos, tal vez más sencillos, que he utilizado toda la vida para memorizar poesía, fragmentos de prosa, y otros contenidos con significado. Estoy seguro de que no tienen nada de sorprendente, de que son ideas que todos usamos cuando queremos recordar algo; pero a lo mejor ha sido de manera más o menos inconsciente, o logro sugerir alguna idea que a algún lector no se le haya ocurrido, y, sobre todo, el ejercicio de explicar cómo memorizo me ayuda a memorizar mejor.

En principio no es necesario que sea un texto con significado; tengo en mi memoria un par de canciones en japonés de las que no entiendo más de dos palabras, pero que he memorizado más bien a fuerza bruta, salvo uno que otro truco obvio de simetría o similitud. Por supuesto, si el idioma del texto es conocido, el proceso es más fácil, pues consiste sobre todo en encadenar imágenes. A continuación va el fragmento, con los versos enumerados, y después, tras un comentario general, las ideas con las que memoricé cada línea; cuando haya sido a fuerza bruta, no se dice nada.


     To be, or not to be; that is the question:
     Whether 't is nobler in the mind to suffer
     The slings and arrows of outrageous fortune,
     Or to take arms against a sea of troubles,
5    And by opposing end them; to dieto sleep
     No more; and by a sleep to say we end
     The heart-ache, and the thousand natural shocks
     That flesh is heir to?'Tis a consumation
     Devoutly to be wished. To die; to sleep
10To sleep; perchance to dreamay! There's the rub;
     For in that sleep of death what dreams may come,
     When we have shuffled off this mortal coil,
     Must give us pause:        There's the respect
     That makes calamity of so long life;
15  For who would bear the whips and scorns of time,
     The oppressor's wrong, the proud man's contumely,
     The pangs of dispriz'd love, the law's delay,
     The insolence of office, and the spurns
     That patient merit of the unworthy takes,
20  When he himself might his quietus make
     With a bare bodkin? Who would fardels bear
     To grunt and sweat under a weary life
     But that the dread of something after death,
     The undiscover'd country, from whose bourn
25    no traveller returnspuzzles the will,
     And makes us rather bear the ills of life
     Than fly to others that we know not of?
     Thus conscience does make cowards of us all,
     And thus the native hue of resolution
30  Is sicklied o'er with the pale cast of thought,
     And esterprises of great pith and moment,
     By this regard, their currents turn awry,
     And lose the name of action.Soft you now!
     The fair Ophelia!Nymph, in thy orisons
35  Be all my sins remember'd.

Lo primero es leerlo de una sola fuente, en un libro físico, de modo que se pueda recordar la ubicación espacial de un fragmento (al final de la hoja, en una página par, cerca del borde externo,...), y esto lo distinga de otros. En el volumen gigantesco que usé, este pequeño monólogo venía a dos columnas repartido en tres páginas, una de ellas dominada por una ilustración, de modo que había cuatro ubicaciones muy bien definidas. Por otro lado, Shakespeare escribe consistentemente en versos endecasílabos; el ritmo resultante es una ayuda gigantesca. También aprovecho la simetría: el hecho de que ciertos patrones, tanto de forma como de contenido, se repiten con variaciones.

1: Todos nos sabemos este fragmento de memoria.

2: Sigue un contraste entre dos opciones opuestas; esto me permite recordar las opciones mismas, y que el contraste es introducido por la palabra whether; la contracción 't is, explícitamente diferente de la actual it's, aparece en un verso de The Raven, de Poe, vuelve a aparecer más tarde en este mismo monólogo, y se respira en ella inglés antiguo. Antes de llegar al texto oficial, había creído que el fragmento era "nobler for the soul"; me basta recordar que estaba equivocado tanto en la preposición como en el sustantivo.

3: Hace un par de noches volví a ver Kung Fu Panda (en alemán, para practicar), y tenía fresca la imagen de Tai Long escapando de la prisión, recibiendo ataques de flechas; bastaba imaginar que los recibe. Me gusta el sonido de la palabra outrageous.

4: La oposición: lo contrario de dejarse vencer en una cueva es tomar armas en el mar.

5: La oposición es la oposición, y lleva a la victoria. ¿Es morir la victoria? Esta pregunta presenta los siguientes tres versos.

6, 7, 8: La metáfora es obvia: morir es dormir, y sin ese reposo el corazón duele, y la naturaleza nos lanza rayos (una tormenta, en el mar de unos versos atrás) que solo se sufren si se tiene carne. La palabra heir, que aprendí en The Lord of the Rings, me hace pensar en el consejo de Elrond; imagino a los miembros viendo la carne de sus propios brazos.

8, 9: Hay un enunciado completo cortado en dos versos; el ritmo y una sensación de desequilibrio me lo recuerdan, además de la idea de Hamlet añorando, por un momento, la muerte.

10, 11 y 12: ¿Se sueña cuando se está muerto? Un masaje para completar el verso, y luego una idea clara, llevada por el ritmo, responde la pregunta; la palabra consummation viene con lo que indico para el verso 14.

13: Este verso es maravilloso. La cuenta da nueve sílabas (recuérdese que se añade una si la última es tónica), pero la pausa que danlos sueños de la muerte marca también una pausa (un silencio de exactamente dos sílabas métricas) en la lectura.

14: Hay varios sustantivos largos iniciados con c en el monólogo: consummation, calamity, contumely. Dan a la vez una sensación de familia, todos de un tono negativo que en mi mente es una esfera negra con aura morada, y una distinción en ritmo y matiz.

15 a 19: Desde este verso hasta el 27 va un bloque de significado que consiste en dos preguntas largas, una de ellas acabada a medio verso, como compartiendo su valor con la otra. Para la primera imagino una lista de personajes: el padre tiempo con un látigo y desdén, un dictador militar, un hombre odioso con el cuello en alto (que trae la tercera palabra oscura), cierta mujer, dos recuerdos de las obras de Kafka, la palabra spurns, por su similitud con scorns, cantada líneas más arriba, y otro recuerdo de Kafka enmarcado en la política nacional.

20 y 21: Para librarse de todo esto bastaría aquietar todo con un cuchillo; imagino el suicidio de Hamlet. La palabra bodkin, que no conocía, la retengo con dos ideas: comienza por b, como la palabra precedente, y se parece a napkin; esta palabra y kidnap siempre se me han hecho divertidas, porque ¿qué se trae una servilleta con la estirpe de la siesta, o un secuestro con un niño que duerme a media tarde?

21 a 27: La segunda pregunta, que hace eco de la anterior con el verbo bear, también es una sucesión de imágenes: un hombre con fardos al hombro, que gime y suda y sufre de fatiga; una caverna en la que la alegoría clásica de la muerte espera, tras ella un peligro desconocido; el punto de vista sube como un dron a ver el país que es la muerte (como la fila de muertos en Caballeros del Zodiaco), totalmente oscuro, de donde un viajero (no sé por que lo imagino vestido como el soldadito de plomo; debe ser uno solo para recordar que es no traveller returns en lugar de no travellers return) intenta salir sin lograrlo; un rompecabezas. La palabra

28, 29 y 30: Hay una simetría desplazada en el uso de la palabra

31, 32 y 33: Me gusta pensar en

34 y 35:

El último verso es completado por la entrada de Ophelia.

Seguiré la lectura, y luego vendrán

Dormid bien, y soñad con lo que os dé pausa      en vida.

martes, 20 de agosto de 2019

Si tienes tu cabeza

[Un texto para hablar solo un poquito de un tema que me fascina y que es de lo más difícil: la traducción de poesía. Y es con un poema clásico, un poco cliché, pero es que es de lo mejor. Advierto, no por asustar, sino por promover el estudio: el texto es un poco técnico y para seguirlo con detalle es útil tener conocimiento teórico de poesía clásica: métrica, rima y armonía. Eventualmente publicaré algo instructivo sobre ello, que es una de esas cosas que me hacen cosquillas en la boca del estómago, como la lingüística, la teoría de categorías, bailar salsa y el Alpín de vainilla.]

Hay dos habitaciones a temperatura constante, diferente en cada una, separadas por un muro. Se abre un agujero en el muro. ¿Qué  sucede? Poco a poco se irá intercambiando el aire contenido en cada habitación, y al cabo de un tiempo, que será mayor cuanto más pequeño sea el orificio, las habitaciones compartirán la misma temperatura, el promedio de las temperaturas iniciales. Los propios dioses, de Isaac Asimov, una novela preciosa, parte de una premisa similar, pero en lugar de dos habitaciones se trata de dos universos, y su diferencia no está en la temperatura sino en el valor de la constante de Planck. El título, por otro lado, proviene de una frase de Schiller: «Contra la estupidez, los propios dioses luchan en vano.»

Hace unos días me senté a organizar el contenido de un par de bolsas que llevaban varios meses (más de doce, seguro) debajo de mi escritorio. Estaban llenas de papeles viejos de todo tipo: revistas, folletos, documentos impresos, apuntes, cuadernos, manuscritos y hasta recibos de caja. Entre todo lo que encontré había precisamente un recibo viejo, sucio, de un préstamo bibliotecario hecho en marzo de 2014: Los propios dioses. Pero no vengo a hablar de alienígenas blandos y duros, ni de intercambio de constantes universales, ni de la lucha contra la estupidez. En ese recibo, el peor lugar para almacenar una cosa así, encontré unas líneas manuscritas con una traducción mía de la primera estrofa de If..., un poema escrito por Rudyard Kipling que me fascina, y que, sí, es un poco cliché, pero es que es de lo mejor que hay por ahí para desgarrarse el espíritu y alimentarse de realidad. Va la versión original, para que os encantéis, y ya comentaré por qué me gusta tanto.

     If you can keep your head when all about you
     Are losing theirs and blaming it on you,
     If you can trust yourself when all men doubt you,
     But make allowance for their doubting too;
5    If you can wait and not be tired by waiting,
     Or being lied about, don’t deal in lies,
     Or being hated, don’t give way to hating,
     And yet don’t look too good, nor talk too wise:

     If you can dream—and not make dreams your master;
10  If you can think—and not make thoughts your aim;
      If you can meet with Triumph and Disaster
     And treat those two impostors just the same;
     If you can bear to hear the truth you’ve spoken
     Twisted by knaves to make a trap for fools,
15   Or watch the things you gave your life to, broken,
     And stoop and build ’em up with worn-out tools:

     If you can make one heap of all your winnings
     And risk it on one turn of pitch-and-toss,
     And lose, and start again at your beginnings
20   And never breathe a word about your loss;
     If you can force your heart and nerve and sinew
     To serve your turn long after they are gone,
     And so hold on when there is nothing in you
     Except the Will which says to them: ‘Hold on!’

25   If you can talk with crowds and keep your virtue,
     Or walk with Kings—nor lose the common touch,
     If neither foes nor loving friends can hurt you,
     If all men count with you, but none too much;
     If you can fill the unforgiving minute
30   With sixty seconds’ worth of distance run,
     Yours is the Earth and everything that’s in it,
     And—which is more—you’ll be a Man, my son!

Para comenzar, la métrica y la rima son perfectas: todos los versos son endecasílabos, y cada estrofa  respeta la forma ABABCDCD, así con mayúscula sostenida. Mirad cómo rima sinew con in you, o virtue con hurt you, o minute con in itcómo hace que los dos primeros versos, ambos acabados en youno rimen, y luego rimen perfectamente con sus parejas. La armonía, que mantiene tónicas las sílabas segunda, sexta y décima, solo tiene un tropiezo, en el verso 14; se pudo haber arreglado con un bisílabo agudo en el lugar de twisted ―¿tal vez corrupt, destroyed, debased?―, pero la palabra es twisted, la que dice lo que se debe decir, y decir las cosas como son a veces implica un sacrificio.

En segundo lugar, a pesar de que a primera vista parece tener aires de superación personal, el poema es en realidad todo lo contrario: habla de superar los obstáculos, sí, y de no dejarse acongojar, pero también de reconocer que todos los hombres, comenzando por nosotros mismos, somos una mierda. (Por si acaso, yo siempre uso la palabra hombre para referirme al homo sapiens en general, y varón para los de sexo masculino en particular.)

Me pareció que la traducción que anoté en el recibo no está mal. Respeta tanto la métrica como la armonía, y sigue la estructura de las rimas, todo lo cual es muy difícil de lograr sin arriesgar grandemente el contenido; porque en traducción de poesía, decir las cosas como son a veces es el sacrificio. Sobre todo cuando se traduce de inglés, un idioma cargado de monosílabos, a español, un idioma lleno de palabras largas. Transcribo aquí delante el texto del recibo; el verso que aparece de último era una segunda opción, en lugar del anterior.

Si tienes tu cabeza cuando el resto
la pierden y la culpa en ti aluden;
si en ti puedes confiar y así das puesto
a permitir que otros de ti duden;
si aguardas sin cansarte de la espera,
y logras no mentir entre mentiras,
u odiado no devuelves rabia fiera
y siempre con prudencia hablas y miras;
     y nunca demasiada prez inspiras;

La intención del usar inspiras en lugar de miras tiene que ver con que el original dice look too good, o sea, verte demasiado bueno, que no es lo mismo que mirar con prudencia (ni lo mismo, claro, que ser muy sexi). Decidí solucionarlo por otro lado, y sobre todo terminar la tarea. Lo que viene es la versión actual de la traducción, que permanecerá en revisión indefinidamente.

     Si la razón conservas cuando el resto
     La pierden y la culpa en ti aluden;
     Si en ti puedes confiar y aun das puesto
     A permitir que otros de ti duden;
5     Si aguardas sin cansarte de la espera,
     Y siendo calumniado, tú no mientes;
     Si odiado no devuelves rabia fiera,
     Y son tu voz y aspecto muy prudentes;

     Si sueñas, mas los sueños no dominan;
10    Si piensas, mas tus metas son mayores;
     Desastre y Triunfo junto a ti caminan,
     Y a ambos igual tratas de impostores;
     Si la verdad que has dicho ves torcida
     Por pérfidos para engañar profanos;
15    Si roto aquello por que das la vida,
     Te inclinas y lo rehaces con las manos.

     Si tu ganancia entera ves juntada
     Para arriesgarla en un lanzar de dado,
     Y pierdes y reinicias de la nada
20    Y no te muestras nunca derrotado.
     Si puedes todo nervio que te enreda
     Forzar para que sirva tras partir
     Y resistir cuando tan solo queda
     La Voluntad que insiste: «¡Resistir!»

25    Si hablando con la plebe eres un noble
     Y andando con los Reyes, un común;
     Si no hay rival ni amigo que te doble;
     Si en ti confían, con reserva aún;
     Si llenas el minuto imperdonable
30    Con actos que valieran el trajín,
     La Tierra es tuya y todo lo abarcable,
     Y, lo que es más, ¡serás un hombre al fin!

Observaciones
Las frases grises son aquellas con las que me siento menos cómodo, pero que por ahora están ahí a falta de algo que me contente. Y en particular:

Verso 1: el título del artículo se debe a una versión anterior del primer verso, la que se ve en el manuscrito; luego, en la ducha, se me ocurrió esta otra versión, que me dejó contento; era cosa de perder la cabeza y entrar en razón.
Verso 2: no me gustan dos cosas: la dialefa que se forma en ti aluden (aunque creo que también me gusta), y sobre todo la forma en que resulta ubicado el verbo aludir.
Verso 8: como puede verse en el manuscrito, este verso y el sexto eran diferentes; el cambio, hecho el 11 de noviembre de 2020, deja una versión que me parece más adecuada tanto en términos estéticos como de fidelidad semántica, pero no me convence llenar la sílaba flotante con la palabra muy.
Verso 11: en parte, siento que junto a ti caminan suena demasiado íntimo, en contraste con el impostores con que se remata la idea; por otro lado, me gustaría que el verso comenzara con si. Se me ocurren dos versos alternativos que me dejan igual de descontento, pero no menos: Si Triunfo y Caos/Fallo junto a ti caminan y Si el Triunfo y el Desastre se avecinan (esta la dejé en el manuscrito adjunto).
Verso 16: no me molesta con las manos, pero el original habla de worn out tools, herramientas maltrechas, y tal vez se logren incluir. Como puede verse en la versión anterior en el manuscrito, cambié el inicio de este verso por uno que mejorara la traducción de stoop, y que, incidentalmente, también quitó una elisión (si eso tiene sentido) e hizo la oración más gramatical.
Verso 18: la rima en asonante que queda entre manos y dado se me hace un poquito cacofónica, al igual que la aliteración entre juntada y dado.
Verso 21: creo que este es el verso con el que más he peleado, y no logro dominarlo; no me gusta ese enreda, saca de contexto, y quiero mencionar más que los nervios, que ahí van tendones y corazón también, pero el verso 23 me restringe.
Verso 23: tampoco puedo cambiar queda por resta, porque se agranda demasiado la aliteración, ni poner solo de última, porque me restringe más.
Verso 27: estoy seguro de que doblar no sustituye claramente a herir o lastimar, e incluso puede dar a entender otras cosas.
Verso 30: no estoy seguro de si trajín me gusta (puede incluso que me guste mucho), pero sí estoy convencido de que queda mejor que cualquier construcción que rime al cambiar al fin por hijo en el último verso.

Como digo, el texto estará en constante revisión, lo cual incluye tener en cuenta comentarios, sugerencias y críticas de quien quiera darlas. Con este artículo abro un orificio a otras perspectivas, a otros universos, para que se intercambien poco a poco sus contenidos y se construya un equilibrio. Al fin y al cabo, de eso se trata el conocimiento y de eso se trata la cultura.

Una crítica no acepto: «Ay, es que si te pones con eso de preservar la métrica y la armonía y la rima se pierde contenido.» Ya sé. Yo mismo lo dije, y ya hay suficiente gente traduciendo de forma literal sin preservar los detalles estructurales; yo quiero fijarme en esos detalles. Además, soy matemático; las estructuras son lo mío. Hacer estas traducciones así es un reto personal.

Aunque me encontrare en calzoncillos, aunque sucediere en la ducha, correré a editar este artículo cada vez que surja algo que parezca mejorar la traducción. Cuando queráis mejorar algo, id a la ducha; es infalible. Dormid rico, y soñad con el Triunfo y el Desastre.
Sleep well, and dream, but don't make dreams your master.

Referencias
El poema de Kipling se encuentra en todas partes y es de uso libre. Las dos imágenes son tomadas por mí, de manuscritos hechos por mí, de una traducción hecha por mí. Soy su amo y señor, como dicen.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Mortinta virin’ al mi donis mian gravecon

Estoy pensando en esperanto, ¡carajo! Y bueno, es que pasé todo el fin de semana entre gente que habla esperanto. Debo permitirme, eso sí, el alarde de decir que se asombraron tremendamente de mi habilidad, especialmente porque lo he aprendido del todo por mi cuenta. El sábado me aplaudieron mi fluidez, mi fonética, mi dedicación, y mi cumpleaños. Incluso alguien cantó la parte que se sabía de las mañanitas en esperanto (“Jen la belaj matenetoj, kiujn kantis la reĝ’ David’…”), y cantamos La virbovo kaj la luno, una bonita traducción de la canción popular española El toro y la luna. El presidente de la Kolombia Esperanto-Ligo (Liga Colombiana de Esperanto), Luis Jorge Santos Morales, dictó una agradable conferencia acerca del entrenamiento del aparato fonador para aprender idiomas, confirmando que hablar solo tanto como yo lo hago es muy bueno para alcanzar el poliglotismo; así es, no estoy loco, loco el que no hable solo y tonto por no entrenarse.

Esta vez no quiero llenar mis usuales dos o tres párrafos largos de introducción, ni quiero hacer muy largo el artículo. Poco interesará, de hecho, a cualquiera; estoy publicando esto por capricho de escribir acerca de mi cumpleaños. Advierto de que no habrá mucho humor, ni figuras retóricas ingeniosas. En serio es un artículo aburrido; ya pronto vendrá algo de mejor importancia. Por ahora, os cuento que hubo un par de meses en el año 2006 durante los cuales llevé juiciosamente un diario, principalmente por desarrollar estilo. Casualmente fue aquél un tiempo interesante, con uno que otro suceso digno de ser recordado, como la invención de Lucio Esguerra (personaje de una serie de historias que estoy escribiendo), o las conversaciones con Sastre (un gran amigo mío sobre quien, por cierto, también estoy escribiendo una historia). Al año siguiente, cuando llegó el día veintisiete de septiembre, que fue el día en que en 2006 comencé el diario, decidí dedicar otro tiempo a lo mismo, y me mantuve, precisamente, hasta el diez de octubre. De ambos diarios voy a tomar parte de lo consignado para el día diez de octubre; por puro capricho.

Diario 2006

Bogotá, M 10 X 2006 COM

Umortébi fem tribíd-mi memágna

 

Lista de regalos:

Comprendí lo que es la metafísica.

Un separador hecho con cariño.

Chocolates del Desocupado Menor.

Juan Manuel Rocha cumplió sinceramente con lo que había dicho.

Una cerveza en efectivo.

Los viejos amigos están ahí.

Más láminas virtuales.

Mi bufanda quedará lavada.

Un Sudoku para expertos.

Pastelitos.

Iñigo escribe para mí.

Sastre hace chocolate para mí.

El Último Regalo: Una mujer muerta me obsequió mi importancia.

 

El Diario de hoy va a ser algo sentimental (no sentimentalista). El acontecimiento del día y el afecto demostrado por todas partes lo ameritan.

Apenas llegado al colegio, Camaría me dijo «Feliz cumpleaños.», y comenzó a esparcirse la noticia. Pedí que no me cantaran al primer bloque, era física y ese profesor no está entre los que quisiera que supieran la fecha de mi cumpleaños. Comenzando la clase, Camaría me dio un regalo que ella había hecho: un separador con hojas prensadas, por el que cambié inmediatamente la carta de juego que estaba usando en el libro. No tuvimos educación física, y en cambio nos hablaron un poco de capoeira y hubo algo de práctica, pero yo no participé por pereza de cambiarme la ropa. Sebastián Amézquita, un muchachillo de séptimo a quien llamo “desocupado menor”, me entregó un regalo marcado de esa forma: “De: Sebas “El Desocupado Menor”. Para: Adrián Martínez “El Desocupadote”.”, una caja de buenos chocolates que había salido a comprar el día anterior, habiéndose enterado del acontecimiento del siguiente. En el primer recreo alguien me tocó el hombro para hacerme voltear: Juan Manuel para darme el abrazo que me había prometido la noche del sábado –en realidad, la madrugada del domingo– y lo sentí amistoso y sincero. Cuando me crucé con Mafe, y me preguntó cómo iba, le respondí que de cumpleaños y también me dio un buen abrazo, prometiéndome además que me daría, más tarde si llegaban, un Gansito de los que vende (al final no llegaron, pero quedó de dármelo mañana). Alonso dijo que me invitaba a cerveza, y no lo hizo por falta de dinero; la cerveza la terminó pagando David, me dio el dinero y yo aproveché el encuentro que tenía fijado con Sastre para comprarla. No sabía si Lorena sabía de la fecha, terminé notando que no, entonces se formó la pequeña charla:

–Adivina quién cumple años hoy.

–¿Quién?

–Harold Pinter... que cumple años el mismo día que yo.

–Ah, ¿tú estás de cumpleaños? Feliz cumpleaños. Yo no tenía idea; hay que anotarlo, ¿qué fecha es hoy?

A Ingrid también me tocó recordárselo, y también me dio un buen abrazo. Gabriela, la novia de Manuel, que por un tiempo fue gran amiga mía, antes de estar con mi hermano, me recibió también con un buen abrazo. Todo el día estuve recibiendo felicitaciones de gente que me conoce (que son casi todos), con buenos apretones de mano y tal vez otro par de abrazos. En el tercer bloque, filosofía, una intervención mía (a dedazo) sobre la metafísica platónica, y un comentario de la profesora, me hicieron pensar un momento sobre el tema y ¡comprendí lo que es la metafísica! Al salir yo de inglés, la gente ya estaba cruzándose en el pasillo, y frente a mí apareció Daniel Páez –el más viejo de mis amigos en el colegio– con un «Feliz cumpleaños, Drian.» y un abrazo; y le siguió Sergio, el amigo que más duró como el más cercano. A la salida, Antonio apareció, trabado, y me entregó un buen paquete de paquetes de chocolatina Jet (yo colecciono el álbum virtual que se llena con los códigos que aparecen en los paquetes); también estaba Sastre, él me dio un Choco Brake y, por petición mía, no me abrazó ni me felicitó aún. Como había disturbios, no salí por la entrada de siempre, que se tapona en esos casos, lo hice por una cercana y acompañado de Medina, a quien le presté mi bufanda para que se cubriera del frío (no tiene chaqueta) y quien quedó de llevármela mañana lavada. Iñigo me prometió desde ayer que escribiría unas historias para mí.

Vine para la casa, almorcé, hice el crucigrama y un par de Sudokus; el segundo estaba bastante difícil y me tomó un buen tiempo hacerlo. Cogí el computador, cedido por Laurita. Estuve charlando, con Sastre, con Camaría, con Juniana (quien, a propósito, quedó de venir... ya hoy), con Alonso, con Daniel Amézquita. Hice un trabajo de teatro y comencé uno de química –el primer informe de laboratorio en casi dos años–. Cuando Gloria llegó de trabajar, casi a las ocho, me dio por regalo (aparte del chocolate blanco, mi favorito, que me había dejado en el cuarto desde por la mañana y del que ya me quedaban, y aún me quedan, cuatro pedazos, con uno prometido a Camaría) un par de tortas con aspecto de grandes pero en tamaño pequeño, que no he abierto; están con plan de compartir en la tarde del miércoles, con quien venga a mi casa (al parecer Juniana y Alonso). Me despedí, tenía que salir a recoger El Último Regalo: Sastre dijo que provenía de una mujer cercana a él, que él me lo entregaría; me despedí anunciando que iría a recoger El Último Regalo: «Dicen las brujas que se trata de una vida.»

Nos encontramos, me dio el abrazo y la felicitación, y el regalo: un dije. Dijo del dije que provenía de Karina –una vieja amiga suya, muerta hace meses–, quien le había dicho que se lo cediera a alguien “cuya memoria no fuera a ser borrada de este mundo”: Una mujer muerta me obsequió mi importancia.

De parte de Sastre venía un chocolate preparado por él mismo, que aún no me entrega por cosas de acondicionamiento climático del producto. Compré la cerveza que me regaló David, y estuvimos andando y charlando. Hablamos un poco de Karina, un poco del chocolate que me preparó él, un poco de mi cumpleaños, y un poco de lo que había pasado con la decisión que tomó de regresar al control de la organización: gente libre. Además me contó que lo habían pasado a estudiar en una institución de la organización, bastante duro.

Me acompañó hasta la puerta del conjunto, ahí nos despedimos como siempre, agarrando los antebrazos en apretón, y subí a comer algo y escribir el Diario. Me habría gustado ver a Laura Cantor en la lista inicial de alguna forma.

Magne Es necesario hacer aclaraciones, desde luego, y disculparéis si abandono un poco el estilo del resto del blog, he estado releyendo estas anotaciones y pasa como cuando se leen varios libros seguidos de un escritor: se queda pensando en ese estilo (ya con Saramago y Kundera me ha pasado). Iñigo efectivamente escribió para mí; fue una sola historia, pero lo hizo, y me gustó lo que escribió. El viernes siguiente Sastre me lanzó el chocolate sorpresivamente y se fue poco después. Saludos a la memoria de Harold Pinter. No voy a ponerme a presentar a los personajes, claro. Hice unos muy pocos arreglos de estilo y de contenido, extrayendo cosas que no se entienden sueltas, y otras que no tenían mayor relevancia (el desayuno, verbigracia). La frase inicial, que da título al día, es la versión en el idioma inventado por mí (versión actualizada) del título del presente artículo; ese título se encuentra en esperanto y traduce al español “Una mujer muerta me obsequió mi importancia.” Me gusta como suena. Continuemos:

Diario 2007

GRABACIÓN

Bogotá, C 10 X 2007 CG

 

Valiente forma de comenzar el cumpleaños: salí casi sin desayunar… pero el cumpleaños comenzó antes, y la primera en felicitarme fue Tathy, apenas comenzó el día. Faltando quince minutos para las siete de la mañana –la hora a la que normalmente salgo– sonó el citófono, y era Camaría; mandé decir que me esperara, que yo ya salía, y cuando salí no le vi; me saltó encima desde un escondite en la fotocopiadora con un abrazo y un “Feliz cumpleaños”. Alcanzamos a llegar a tiempo al colegio, junto con Pilar, que se nos unió en la veintiséis. En clase de comunicación Matiz nos repartió unos libros pequeños para leerlos, y como sólo me falta una parte para acabar el que tomé, lo hice rápido y me fui a la emisora a trabajar, ya no recuerdo en qué. La evaluación de química la terminé en cuarenta minutos, con un puntaje de ochenta y cuatro sobre cien, lo que me dejó el resto del bloque libre, que pasé de nuevo en la emisora. Al recreo salí y fui a preguntar de nuevo a la celadora si ya habían llegado mis compañeros; pues lo habían hecho hacía un rato; los busqué poco tiempo, antes de encontrarlos frente a la coordinación de primaria; Laura estaba frente a la cámara grabando una intervención y en cuanto terminó fue a saludarme con un abrazo de cumpleaños. Recorrimos todo el colegio haciendo tomas –no asistí a matemáticas por estar en eso– y al segundo descanso salimos (yo escapado) a la Plaza Che a hacer dos últimas tomas conmigo antes de que ellos se fueran a terminar el video con Fernando Rincón y en la Plaza de Bolívar. Los diez temas del Plan Decenal los pusimos a ser dichos por distintas personas, y quedaron así:

Tema I. Ciencia y tecnología articuladas al sistema educativo. Laurita en el laboratorio de química, con una bata que le prestó Manuel Guevara, sosteniendo un frasco de laboratorio frente al estante de frascos.

Tema II. Renovación pedagógica desde y uso de las TIC en la educación: Daniel Rosas en la sala de informática dos, frente a un computador.

Tema III. Formación, profesionalización y dignificación de docentes: la profesora Amparo Viveros en su salón.

Tema IV. Más y mejor inversión en educación: Camila (muy asustada) en el patio interno.

Tema V. Educación en y para la paz, la convivencia y la ciudadanía: la celadora Berta frente a la puerta del colegio.

Tema VI. Equidad: acceso, permanencia y calidad: Maritza en la oficina de dirección.

Tema VII. Otros actores en y más allá del sistema educativo: Laura sentada en el césped en una toma en picado.

Tema VIII. Desarrollo infantil y educación inicial: unas niñas de primaria en coro en la cancha pequeña de baloncesto.

Tema IX. Liderazgo, gestión, transparencia y rendición de cuentas en el sistema educativo: yo en la Plaza Che, con la Biblioteca Central de fondo.

Tema X. Fines y calidad de la educación en el siglo xxi (autonomía y globalización): Andrés en la Plaza Che, con el auditorio León de Greiff de fondo.

Y hubo varias tomas que me gustaron, como una de Andrés sentado en un rodadero pequeño en el parque de primaria.

Cuando salíamos para la Plaza los que fueron a la obra de inglés estaban regresando, y cuando volvíamos Protozarco me esperaba frente al colegio, hablamos un momento en francés y como no podíamos pasar la tarde juntos porque yo tenía consejo directivo, se fue. Laura me dio una chocolatina de cumpleaños.

Al último bloque tuve inglés. Mónica me dio un abrazo de cumpleaños. Sandra me sacó de clase para acomodar parte de un evento. Estaban haciendo unas carteleras, cuadramos qué diría cada quien en el evento y tuve el resto del bloque libre. Almorcé con Camaría (y del almuerzo de ella, más un emparedado y una avena que me gastó Sandra de cumpleaños) y a las dos y media consejo directivo.

Era el primer consejo directivo con el nuevo director. Preside bien, según mi concepto.

Hasta ahí llegué. Fue lo último que consigné ese año. También este texto tiene unos pocos ajustes. Laurita y Laura son dos personas distintas; la primera es mi hermana, la segunda es una amiga de la Personería; y debo permitirme confesar que, actualmente, ellas dos son las mujeres que más quiero. El Protozarco de acá y el Antonio de antes sí son la misma persona. Del cumpleaños del año pasado no hay mucho que decir: recuerdo que ese día vestía con camisa rosada y que mi familia se fue de viaje (sonará triste para algunos, pero en mi familia eso no tiene lío; de hecho, me enteré de que sonaba triste porque alguien me lo dijo), tomé cerveza con unos amigos, asistí a La Perola. Nada para darle párrafo.

Tengo enfrente de mí, abierto en la página mil ciento treinta y dos, donde buscaba la palabra “treni”, el Diccionario completo e ilustrado de esperanto, (el famoso PIV, Plena Ilustrita Vortaro). Estaba sobre una mesa de exhibición el domingo del congreso de esperanto; Luis Jorge Santos lo tomó cuando yo andaba cerca, lo extendió y me preguntó sonriente «Ĉu vi akceptus tion ĉi kiel naskiĝtagan donacon?»… ¡Casi grito! Es un libro gordo, costoso, importante. La frase traduce “¿Aceptarías esto como regalo de cumpleaños?” Le agradecí emotivamente (en esperanto), y él dijo (en esperanto) que estaba seguro de que en mis manos estaría mucho mejor que en otro lado. Va acertando.

domingo, 30 de agosto de 2009

Cláusula de la verdad

El suscrito, Adrián Martínez París, en uso de su libertad como usuario de la red de computadores para publicar sus creaciones, y considerando que se divierte de lo lindo haciéndolo, procede a presentar su nueva entrada:

A la moda de la época

 
La Universidad Nacional de Colombia es famosa porque se dice que es la mejor universidad del país; lo es también porque es la más grande del país; porque es la primera universidad de Colombia en investigación; porque es la principal universidad pública del país; porque muchas de las otras universidades se llenan con los que no pasaron el examen de admisión de ésta (ups); porque yo estudio ahí (está bien, eso no);… También es famosa porque las revueltas estudiantiles son frecuentes en ella. (Siendo consecuente con el tema principal de este artículo –al que convergeré, como siempre, después de varios párrafos introductorios– aclaro que lo que digo a continuación son cosas que me han dicho y no puedo corroborar, pero que me inclino a creer.) La mayor parte de esas revueltas son organizadas por miembros de grupos ilegales, armados, como las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) o el ELN (Ejército de Liberación Nacional), que se infiltran a la Universidad como estudiantes y se encargan de reclutar gente y, precisamente, de armar revueltas, no sé ya para qué: ahora hacen una especie de ritual religioso en la plaza central con coreografía y máscaras de tela, gritando arengas, y hacen estallar unas cosas que suenan duro y estorban en clase pero ya a nadie le importa y todos seguimos como si de la caída de un bolígrafo se hubiese tratado. Eso ahora. Antes, cuando el espacio y las rejas lo permitían, iban a las entradas principales y lanzaban piedras (rocas, por si algún geólogo leyere) hacia afuera, lo que, según me explicaron alguna vez, es un gesto de protesta sin intenciones de golpear a alguien; esa inocencia se pierde cuando llega la policía. Yo me gradué del colegio de la Universidad Nacional, y claro, no por ello ha de estar lleno de estudiantes maravillosos; hay quienes se meten de curiosos –de sapos, qué carajo– a tirar piedras, y algunos son gente del colegio tan idiota que se encapucha con el saco del uniforme.

Por culpa de estudiantes como ésos, que se encargan de armar líos, y no de estudiantes como yo, que llevamos sanamente cerca de quince años ahí metidos, la reforma académica hecha el año pasado en la Universidad Nacional de Colombia tiene entre sus objetivos el de dificultar que un estudiante se mantenga por mucho tiempo en la Universidad. Yo me leí por completo los documentos principales de la reforma, pero ahorita no recuerdo mucho, sólo lo que ya dije y que tengo un PAPA como para pintarle carita feliz a una bolsa de papel; sí, no soy de los mejores estudiantes, pero me mantengo y eso está una delicia. (Para los que no manejan la cuestión, con la aprobación de la reforma académica se introdujo el concepto de Promedio Aritmético Ponderado Acumulado, que es exactamente lo que dice salvo que no sé qué carajo significa “ponderado”; ya mismo abro Moliner.)

Terrasaurio BorradorLos dibujitos son míos, viejitos, en cuaderno. Cuando estaba de moda Pokémon, hace como ocho años cuando yo tenía diez u once, me puse a inventar mis  propios monstruitos, mis propios escenarios y mi propia historia: el protagonista era Tak, un muchacho con un peinado de lado muy curioso, el antagonista era Prácer, casi calvo, y, por ejemplo, el primer poquemón (me permitiré usar el españolismo) de Tak fue Ozáru, personaje que ahora adapté a mis historias fantásticas como uno de los cofundadores de una ciudadela en el Paraíso; el primer poquemón que Tak atrapó fue Zamária, adaptado de la misma manera que Ozáru, y hasta inventé una película que dibujé por cuadros en un rollo largo y delgado de papel periódico. Salió la revista Pokémon y me puse a hacer mi propia revista; inventé elementos (barro, luz, vapor, magia,…); hice rompecabezas con escenas de mi historia; inventé cosas como el poquedisco o la transbola, que son poquebolas especiales,… Así hice con varias cosas: saqué Los Fuego, mi copia de los Power Rangers; Miko, mi copia de Crash Bandicoot; Rayo Eléctrico, un súper héroe que inventé a partir de un muñeco de Robin; Battle Mosters, cuando salió Digimon para no quedarme sin mis monstruitos distintos;… Ésos y otros los he estado metiendo ingeniosamente en mis historias fantásticas: los Battle Monsters, por ejemplo, entran con el Conjuro de los Antropomorfos; los héroes, que no son pocos (Mazo, Cobra, Bala Naranja, Gigante,…) entran como almas especiales. Y ya me cansé de poner puntos suspensivos. Ah, e inventé Magister Fascinatii, un juego de cartas muy bueno, impulsado, por supuesto, por Magic y Yu-Gi-Oh!; aún tengo por acá el documento con las reglas, sólo no hay cartas.

Ahora, cuando en la universidad estuvo de moda la mencionada reforma, a mí me dio por ponerme de jurista aficionado y oficialicé para mí unas normas que ya tenía puestas en mi vida. La primera que redacté fue la Cláusula de la verdad, para la cual fue hecha esta entrada. Lo citado en ella es cierto. La muestro especialmente porque escribiendo otro artículo para el blog necesité mencionarla y me pareció prudente y divertido hacerla pública antes para poder enlazar, y así no citarla completa en el otro texto, recargándolo. Para darle cierto aire de validez internacional, la resolución está escrita en esperanto; la voy a citar en esperanto y justo después viene la traducción al español. Entendidos en Alfabeto Fonético Internacional serán capaces de pronunciar la versión original siguiendo el enlace de la palabra “esperanto” arriba, aunque no entiendan eĉ terpomo [ni papa].
 

Klaŭzo de la vero

Li, Adrián Martínez París, portanta de la landa cedulo de civitaneco numero XXXXX de Kolombio, laŭ uzo de sia aŭtoritato kiel pensanta homo por atribui al si mem siajn proprajn regulojn, kaj
KONSIDERANTE,
  1. Ke Li difinas “diri mensogon” kiel prononci voĉe oracion referantan al okazaĵo neniam pasinta nek pasanta, sen klarigi, esprimite aŭ ne, pri tio;
  2. Ke Li vivadas, ĝis nun, trankvilan kaj senzorgan vivon;
  3. Ke Li vivas kun ateista familio, kapabla akcepti siajn proprajn erarojn;
  4. Ke Li vidis la problemojn, kiujn aliuloj obtenas per diri mensogojn;
  5. Ke, pro tio anoncita en la unuaj kvar konsiderantoj, Li konkluis, ke diri mensogojn estas nebezonenda por sia vivo, kaj, aliflanke, ne fari ĝin estas favorebla;
  6. Ke la bonfarteco de homo estas pli grava ol tio, kion tiu ĉi dokumento referas;
  7. Ke ignori estas neevitebla;
  8. Ke ŝerci estas parto de la socia vivo;
    REZOLUCIAS

    Artikolo 1. Ne diri mensogojn krom laŭ la sekvaj tri kazoj:
    • a. Kiam Li volus savi iun el malbonaĵo, kies grandeco, laŭ Li, estas multa, kaj la sola formo fari ĝin estas diri mensogon.
    • b. Kiam ĝi rezultus el la ignoreco pri la situacio aŭ la temo.
    • c. Kiam Li ĝin farus por ŝerci kaj la ŝercaĵo ne kaŭzus grandan malbonaĵon, laŭ Li, aŭ la malbonaĵon, kiun ĝi povus kaŭzi, estos bontempe evitita.
    Paragrafo. Kiam la vera informo kontraŭanta malveran informon diritan de Li laŭ la kazo referita en la litero b de tiu ĉi artikolo estos konata de Li, Li devus, dum eblus, korekti tiun informon.
    Artikolo 2. Ankaŭ ne skribi mensogon dum verkado, krom laŭ la samaj kazoj de la Artikolo 1, kiam klarigo pri tio, esprimite aŭ ne, ne estus farita.
    Artikolo 3. Laŭ kazo, kiun Li dirus mensogon for el tiuj, kiujn la escepcioj de la unua artikolo specifas, Li devos sin trudi kaj fari punaĵon, kiun Li konsiderus konvena.
    Artikolo 4. Ĉi tiu rezolucio ricevas la nomon “Klaŭzo de la Vero”, kiel indikiĝas en la titolo.
    Artikolo 5. Ĉi tiu rezolucio derogas ĉiun alian kaj antaŭan kaj postan determinon krom tiun nomigitan “Leĝo Nulo” kaj tiujn, kiuj derogos tiun ĉi venontece, kaj regas ekde la tago unua de la monato januara de la jaro mil-naŭ-cent-naŭ-dek-naŭa post Kristo laŭ la gregoria kalendaro.
    KUMPLIĜU
    Eldonita ĉe Bogoto, Kolombio, je la tago dek-sepa de la monato septembra de la jaro du-mil-oka post Kristo laŭ la gregoria kalendaro.

    Viene mi firma y listo. Ahora en español:
     

    Cláusula de la verdad

    El suscrito, Adrián Martínez París, portador de la cédula nacional de ciudadanía número XXXXX de Colombia, en uso de su autoridad como hombre pensante para atribuirse sus propias reglas, y

    CONSIDERANDO
    1. Que define “decir una mentira” como enunciar en voz alta una oración que refiera un suceso que no sucedió ni está sucediendo, sin hacer aclaración, tácita o no, al respecto;
    2. Que vive, hasta ahora, una vida tranquila con pocas preocupaciones;
    3. Que vive con una familia atea, capaz de aceptar sus propios errores;
    4. Que ha visto los problemas que obtienen los demás por decir mentiras;
    5. Que por lo anunciado en los primeros cuatro considerandos, ha concluido que decir mentiras es innecesario en su vida, y, por otro lado, no hacerlo es favorable;
    6. Que la salud de un ser humano es más importante que lo referido en este documento;
    7. Que ignorar es algo inevitable;
    8. Que bromear forma parte de la vida social;
    RESUELVE
    Artículo 1. No decir mentiras salvo en los siguientes tres casos:
    • a. Cuando quiera salvar a alguien de un perjuicio cuya gravedad, según criterio del suscrito, es alta, y la única forma de hacerlo es decir una mentira.
    • b. Cuando resulte de la ignorancia respecto de la situación o el tema.
    • c. Cuando lo haga para bromear y la broma no cause grave perjuicio, según criterio del suscrito, o el perjuicio que ésta pudiere causar sea evitado a tiempo.
    Parágrafo. Cuando la información verdadera que contrarreste una información falsa dicha por el suscrito en el caso referido en el literal b de este artículo sea conocida por el suscrito, éste deberá, en lo posible, corregir dicha información.
    Artículo 2. Asimismo no escribir mentiras en texto alguno, salvo en los mismos casos del Artículo 1, cuando no haya aclaración, tácita o no, al respecto.
    Artículo 3. En caso de que el suscrito diga una mentira que no esté salvaguardada por las excepciones del Artículo 1, deberá imponerse y realizar un castigo que considere conveniente.
    Artículo 4. Esta resolución recibe el nombre de “Cláusula de la Verdad”, como se indica en su encabezado.
    Artículo 5. Esta resolución deroga toda otra determinación, anterior o posterior, salvo la denominada “Ley Cero”, y las que la deroguen en el futuro, y rige desde el primer día del mes de enero del año mil novecientos noventa y nueve después de Cristo según el calendario gregoriano.
     
    CÚMPLASE

    Dado en Bogotá, Colombia, a los diecisiete días del mes de septiembre de dos mil ocho después de Cristo según el calendario gregoriano.
     

    Papas

     
    El hecho de mencionar “después de Cristo” no es una señal de conversión, sino por el contrario una forma de dejar explícito el año al que me refiero con la cronología que sé manejar, impuesta por el Papa Gregorio XIII en  el año 1582 después de Cristo, según... Es decir, no lo uso por creencia sino porque no me sé otra forma conocida de ordenar el tiempo, y al fin y al cabo es ésta la más común por acá. Seguramente cuando me ponga a leer sobre cronologías orientales o precolombinas haré una entrada al respecto. Ya he leído algo, sobre reformas propuestas para una cronología internacional, como el Calendario Fijo Internacional, que desde mi posición de ateo resulta de maravilla.

    No intento dejar una lección con esto, ya avisé de que es preámbulo para remitir desde otra entrada. Y no soy un tipo extremista, simplemente me tomo en serio mis decisiones, tomé ésa, la formalicé, y me salva la Ley Cero, que presentaré en alguna ocasión y de la que diré por ahora que es algo así como “rompa las reglas que quiera que eso de limitarse no vale la pena”. Un último comentario: así como los Papas Benedicto son reconocidos por conservadores, los Papas Gregorio lo son por reformadores, y por eso cuando me iba a lanzar a la personería de mi colegio quise llamar a mi propuesta Gregorio XVII, que diera la idea de reforma; no me lancé, preferí el consejo estudiantil, pero sí me colé a la Personería a trabajar desde entonces.

    Demasiada información para una entrada de transición, me parece a mí. No recargo más y me voy, por ahora, lamentando mi PAPA, entendiendo más que papa y contando el tiempo como el Papa.
    COMÉNTESE

    Dado en Bogotá, Colombia, a los treinta días del mes de agosto de dos mil nueve después de Cristo según el calendario gregoriano.

    (Firma y sello pendientes, o imaginarios.)